A extinguir: Sentencias en juicio de falta leve en accidente de tráfico. ¡Adiós! Informe forense, ¡hola! informe del IML.

Pocas serán ya las sentencias que se dicten en juicio de falta leve en accidente de tráfico. Como comentábamos en posts anteriores, debido a la supresión de las faltas en el Código Penal, pocas serán también las reclamaciones de indemnización a seguros por accidente de circulación que se decidan en vía penal.

La consecuencia más importante de este cambio tiene más relación con el procedimiento para calcular la indemnización por accidente que con el método para llevar a cabo el esclarecimiento de los hechos, ya que debemos de olvidarnos del médico forense y de su valioso –y gratuito– informe.

Sin embargo, para paliar (más o menos) esta consecuencia, la Ley 35/15, de 22 de septiembre que reforma el baremo, ha previsto la posibilidad de que las víctimas de accidentes de circulación puedan solicitar una pericial de los profesionales del Instituto Médico Legal.

Este sábado 19 de diciembre ha sido publicado en el BOE el Real Decreto 1148/15, de 18 de diciembre, por el que se regula aquélla previsión de la Ley 35/15.

Ahora resta por saber a cuánto ascenderá el precio público que debe abonarse por el referido informe y que, tal y como se dispone en la norma, en principio, habría de abonar la Compañía Aseguradora que haya emitido la oferta motivada.

Ya tenemos la teoría, veremos cómo se desarrolla en la práctica…

© Paz Chao Rodríguez

Accidente laboral y Seguridad Social

En los primeros ocho meses del este año 2015, se han producido 339.190 accidentes laborales en España, de los cuales, 2.751 fueron considerados graves y 386 fueron con resultado de muerte, el resto, leves.

Hemos de distinguir accidente de trabajo de enfermedad profesional. Da la Ley General de la Seguridad Social, una definición general de accidente de trabajo en el punto primero de su artículo , al señalar que “Se entiende por accidente de trabajo toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena”. Para, en su punto segundo, hacer una lista más exhaustiva de situaciones que tienen la consideración de accidente de trabajo, como por ejemplo el accidente in itinere.

Igualmente señala esta misma ley que NO serán accidente de trabajo:

a) Los que sean debidos a fuerza mayor extraña al trabajo, entendiéndose por ésta la que sea de tal naturaleza que ninguna relación guarde con el trabajo que se ejecutaba al ocurrir el accidente.

En ningún caso se considerará fuerza mayor extraña al trabajo la insolación, el rayo y otros fenómenos análogos de la naturaleza.

b) Los que sean debidos a dolo o a imprudencia temeraria del trabajador accidentado.”

Por otra parte, es enfermedad profesional, la contraída por el trabajo ejecutado por cuenta ajena que figure en el cuadro de enfermedades profesionales aprobado por el Real Decreto 1299/2006, de 10 de noviembre, y que esté provocada por la acción de los elementos o sustancias que se indican en el citado cuadro para cada enfermedad. Un ejemplo: el mesotelioma maligno.

Puede ocurrir que se contraiga una enfermedad por motivo del trabajo efectuado y que no esté incluida en el mencionado cuadro, en este caso, tendrá la consideración de accidente de trabajo.

La gestión y determinación de las prestaciones de los accidentes laborales es de la Seguridad Social, la Mutua de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales o la empresa autorizada para colaborar en la gestión.

En muchas ocasiones el trabajador o, en su caso, los herederos, pueden no estar de acuerdo con la determinación de la contingencia, porque el órgano encargado entienda que el accidente no es laboral o que la enfermedad es común. En este caso, siempre está la posibilidad de recurrir aquella decisión.

Dependiendo del caso de que se trate habrá de operar de una manera u otra. En la mayoría de los supuestos será necesario formular una reclamación previa ante el Instituto Nacional de la Seguridad Social para luego poder acudir a la Jurisdicción Social, pero se debe estar a las circunstancias concretas del asunto porque no siempre esto es así.

©Paz Chao Rodríguez.

¿Cómo renunciar a una herencia?

Hace unos meses se publicaba en la prensa que, debido a la situación de crisis en la que nos encontramos, las renuncias a las herencias se había incrementado, en el período 2007-2014, en el conjunto del país, un 210%. En Asturias, una de las Comunidades en las que más ha aumentado el número de renuncias, lo ha hecho en un 202%.

Antes de responder a la pregunta que da título a este post, cómo renunciar a una herencia, es necesario decir que el Código Civil se refiere a este acto como REPUDIACIÓN de la herencia. Y tiene una serie de características:

  • Ha de ser total, esto es, no pueden aceptarse unos bienes y rechazarse otros, salvo que en el reparto de la herencia en el testamento, figure heredero por dos títulos, por ejemplo, una persona percibe parte de una herencia por su condición de heredero forzoso y otra parte por legado. En este caso, podría renunciar a una de ellas y aceptar la otra.
  • La repudiación no puede someterse al cumplimiento de una condición.
  • Es irrevocable, una vez renunciada una herencia, ya no hay vuelta atrás.

Hasta la entrada en vigor de la Ley 15/2015, de 2 de julio, de la Jurisdicción Voluntaria (BOE 3/07/2015), cabía la posibilidad de realizar la renuncia a la herencia bien por escrito presentado ante el Juzgado competente bien acudiendo a un Notario que plasmara en escritura pública dicha voluntad.

Ahora, desde el pasado 23 de julio, cuando comienza la vigencia de la antedicha norma, únicamente es posible hacer la renuncia a la herencia ante notario con la correspondiente escritura pública.

Es preciso aclarar que, en caso del heredero que renuncie a una herencia, haya recibido por el causante donaciones en vida, éstas no serán colacionables, no entrarán a formar parte del caudal hereditario, sin embargo si fueren consideradas inoficiosas por perjudicar la legítima de los herederos que si aceptaron la herencia, éstos podrían exigirle una compensación en metálico de la parte de la legítima afectada por la donación.

Por último, otra cuestión a tener en cuenta, es la posibilidad que tienen los acreedores del heredero que renuncia a la herencia para perjudicar sus intereses, de solicitar del Juez que sean autorizados para aceptar la herencia en nombre de aquél heredero que la repudió.

© Paz Chao Rodríguez.

Reclamación por accidente de tráfico tras la reforma del Baremo y del Código Penal.

Los últimos movimientos legislativos tienen y tendrán gran incidencia sobre las reclamaciones por accidentes de tráfico.

Por un lado, la modificación del llamado Baremo de accidentes de circulación, ya referida en un post anterior, ha sido aprobada la semana pasada por el Senado y comenzará su vigencia el 1 de enero de 2016.

Con ella, se aumentan las cuantías indemnizatorias. Un 50% de media en las indemnizaciones por fallecimiento y, aproximadamente un 12,5% de media en las indemnizaciones por lesiones. Respecto de estas últimas, además, distingue la nueva regulación, como gastos a indemnizar, entre los derivados de la asistencia sanitaria y otros diversos también resarcibles. A título de ejemplo, se encuadrarían en éstos últimos el aumento de los costes de movilidad en los que haya de incurrir la víctima o costes que haya de soportar para atender a familiares que estén bajo su cuidado.

Otra novedad importante, sobretodo, para quienes causen baja por el accidente de tráfico es el cambio en la valoración del lucro cesante, ya que contemplará los ingresos netos de la víctima. Igualmente se valorará en este aspecto el trabajo no remunerado.

Por lo que respecta a la otra gran reforma, ya vigente desde el 1 de julio, que también incide en estos temas, y es la del Código Penal, debemos tener en cuenta que en la actualidad se distinguen tres tipos de imprudencia: leve, menos grave y grave, de las cuales, la primera de ella ha sido despenalizada.

Así pues, podemos encontrarnos con la posibilidad de que, interponiendo denuncia por accidente de tráfico, aún teniendo parte facultativo de lesiones, a la vista de los hechos denunciados, el Juzgado acuerde el archivo de aquélla porque aprecie que los hechos no constituyen una imprudencia menos grave o grave sin tan siquiera recabar informe forense, con las consecuencias económicas que para la víctima conlleva, pues se verá obligada a acudir a un profesional del ámbito privado que valore los daños corporales derivados del accidente de circulación sufrido.

© Paz Chao Rodríguez.

Reclamación de indemnización por accidente de trabajo.

Pese a la normativa existente en medidas de prevención de riesgos laborales (RRLL) siguen produciéndose demasiados accidentes laborales, lo vemos día tras día en la prensa, y eso que los medios de comunicación sólo se hacen eco de os siniestros más trágicos.

Son muchas las ocasiones en las que el accidente sucede porque sí “por accidente”, valga la redundancia. Habiendo puesto en práctica todas las medidas de prevención, sucede igual.

Pero la gran mayoría de los accidentes de trabajo tienen lugar por inobservancia de aquéllas medidas, bien por el trabajador bien por la empresa, bien por ambos.

Vamos a dejar de lado en este post las infracciones de las que puede responder la empresa que no cumpla con la normativa en materia de prevención de RRLL, para centrarnos en los pasos a seguir, a grandes rasgos, para resarcirse de os daños causados cuando se tiene la desgracia de ser víctima de un accidente laboral.

Primero hemos de tener claro qué se entiende por accidente en el ámbito laboral. Así el artículo 115 de la Ley General de la Seguridad Social establece que lo será toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena, especialmente:

a) Los que sufra el trabajador al ir o al volver del lugar de trabajo. 

b) Los que sufra el trabajador con ocasión o como consecuencia del desempeño de cargos electivos de carácter sindical, así como los ocurridos al ir o al volver del lugar en que se ejerciten las funciones propias de dichos cargos.

c) Los ocurridos con ocasión o por consecuencia de las tareas que, aun siendo distintas a las de su categoría profesional, ejecute el trabajador en cumplimiento de las órdenes del empresario o espontáneamente en interés del buen funcionamiento de la empresa.

d) Los acaecidos en actos de salvamento y en otros de naturaleza análoga, cuando unos y otros tengan conexión con el trabajo.

e) Las enfermedades, no incluidas en el artículo siguiente, que contraiga el trabajador con motivo de la realización de su trabajo, siempre que se pruebe que la enfermedad tuvo por causa exclusiva la ejecución del mismo.

f) Las enfermedades o defectos, padecidos con anterioridad por el trabajador, que se agraven como consecuencia de la lesión constitutiva del accidente.

g) Las consecuencias del accidente que resulten modificadas en su naturaleza, duración, gravedad o terminación, por enfermedades intercurrentes, que constituyan complicaciones derivadas del proceso patológico determinado por el accidente mismo o tengan su origen en afecciones adquiridas en el nuevo medio en que se haya situado el paciente para su curación.

Presumiendo, salvo prueba en contrario, que son constitutivas de accidente de trabajo las lesiones que sufra el trabajador durante el tiempo y en el lugar del trabajo.

Sin embargo, no tendrán aquella consideración:

a) Los que sean debidos a fuerza mayor extraña al trabajo, entendiéndose por ésta la que sea de tal naturaleza que ninguna relación guarde con el trabajo que se ejecutaba al ocurrir el accidente.

En ningún caso se considerará fuerza mayor extraña al trabajo la insolación, el rayo y otros fenómenos análogos de la naturaleza.

b) Los que sean debidos a dolo o a imprudencia temeraria del trabajador accidentado.

En segundo lugar, conocer qué derechos tiene el trabajador que ha sido víctima de un siniestro de este tipo, y que entre otros son:

– Derecho a la asistencia sanitaria.

– En su caso, derecho a una prestación económica por el tiempo en incapacidad temporal.

– En su caso, derecho a la percepción de una indemnización por la existencia de secuelas derivadas del accidente.

En tercer lugar, debemos de tener siempre presente los plazos existentes para reclamar en vía judicial, ya que si se nos pasan, por muy víctimas y muchos daños que tengamos, nada podremos hacer. Tenemos dos opciones, bien acudir a la jurisdicción social, bien a la jurisdicción penal.

Para la primera tendremos un plazo de UN AÑO desde la producción del accidente, teniendo en cuenta que previamente debemos presentar papeleta de conciliación ante el servicio de mediación, arbitraje y conciliación que corresponda. En Asturias contamos con la Unidad de Mediación, Arbitraje y Conciliación (UMAC) con sedes en Oviedo, Gijón, Avilés, La Felguera y Mieres.

Si en el acto de conciliación no hay acuerdo entre las partes, ya podremos presentar demanda ante el Juzgado de lo Social competente.

Sin embargo, si decidimos optar por la vía penal, actualmente, con la entrada en vigor de la última reforma del Código Penal, el plazo es mayor, ya que depende de cuando tendrá lugar la prescripción del delito de que se trate. Antes de esta reforma, era recomendable interponer la denuncia en el plazo de 6 meses, ya que podía considerarse que unos determinados hechos revistiesen el carácter de falta, y éstas tenían un plazo de prescripción de 6 meses. Ahora, con la supresión de las faltas, ese plazo ya no tiene cabida. No obstante, si se quiere interponer denuncia lo más recomendable es que se formule cuanto antes.

No es baladí optar por una vía u otra. En la jurisdicción penal se ha de probar sin ningún género de dudas que la empresa ha incurrido en una infracción de la normativa de prevención de riesgos laborales. Esta exigencia es más laxa si se habla de la jurisdicción social.

Por ello, resulta conveniente contar con asesoramiento de abogados. La indemnización económica no es lo único que se trata de obtener con estos procedimientos, sino que la sociedad tome conciencia y haga lo que esté en su mano para evitar que se sigan produciendo accidentes laborales.

©Paz Chao Rodríguez.

El nuevo baremo de indemnizaciones de accidentes de tráfico.

Hace ya unos meses, el pasado 10 de abril, se aprobó por el Consejo de Ministros el Proyecto de Ley que reformará el actual sistema de valoración de los daños y perjuicios causados a las víctimas de accidentes de tráfico.

En principio, esta reforma tendría su razón de ser en equiparar las actuales indemnizaciones que se vienen satisfaciendo en nuestro país a las que se pagan en el resto de Europa y paliar, de esta manera, ese trato desigual recibido por las víctimas más graves de accidentes de circulación.

Otra novedad que se debe agradecer por los abogados de accidentes de tráfico es que el nuevo baremo clarifica y define conceptos e introduce la obligación de que las cuantías indemnizatorias sean actualizadas a la fecha de la sentencia que ponga fin al procedimiento, siempre que no se impongan intereses moratorios.

Sin embargo, esta reforma del baremo de indemnizaciones de accidentes de tráfico, también tiene puntos negros. Entre ellos está que los conceptos atípicos, esto es, los que no figuren en el baremo, no serán indemnizables, salvo única y excepcionalmente que dichos conceptos atípicos aparezcan con ocasión de un supuesto de incapacidad permanente o muerte.

Otro punto negro del baremo aparece en la forma de tratar a las víctimas menos graves de accidentes de circulación, que son la gran mayoría. Estas víctimas serán las más perjudicadas con la aplicación del nuevo sistema ya que lesiones como el latigazo cervical, entre otras, quedarían sin indemnizar, lo que supondrá para los abogados de accidentes una pelea aún más fuerte con las compañías aseguradoras a la hora de defender los derechos de nuestros clientes.

De momento, únicamente está aprobado el Proyecto de Ley, por lo que hasta su aprobación definitiva, continúan aplicándose las cuantías indemnizatorias aprobadas el pasado año. Y cada vez están más cerca las elecciones generales…

LA HERENCIA: Pinceladas sobre la sucesión mortis causa.

Con el término herencia se hace referencia a todos los bienes, derechos y obligaciones que, al fallecer, deja una persona, a la que denominamos causante, y que no se extinguen con su muerte.

Así, por ejemplo, no entraría a formar parte de la herencia y, por tanto, no pasaría a los herederos del causante, la obligación que éste contrajera con otra persona de hacer un retrato, aunque lo fuera en virtud de un contrato.

Fallecida una persona, existen dos tipos de sucesión, la sucesión testada y la sucesión intestada o ab intestato.

Respecto de la primera, se trata de la sucesión en la que el causante ha dejado su voluntad reflejada en un testamento. Por regla general, en éste dispondrá de sus bienes y derechos, rara vez de sus obligaciones y deudas, y nombrara, según sus deseos, pero siempre dentro de la legalidad ya que de otra manera podría ser declarado nulo, heredero universal y, en su caso, legatarios.

La sucesión ab intestato, por el contrario, se abre cuando no existe testamento. Así, es necesario instar un procedimiento que, en función del grado de vinculación de los futuros herederos con el causante, será tramitado ante el Notario o ante el Juzgado.

A este procedimiento se le denomina declaración de herederos y será siempre necesario para aceptar y partir la herencia cuando el causante no haya testado.

No existe declaración de herederos con testamento. Si hay testamento ya está declarado quien es el heredero, aunque que cabe la posibilidad de que falte alguno, para lo cual, habría que acudir a las reglas que establece el Código Civil en caso de preterición, que es como denomina este texto legal a la falta de mención de herederos por el causante en el testamento.

Tanto si hay como si no hay testamento, el hecho de ser nombrado heredero no significa que automáticamente pase al patrimonio de éste los bienes, derechos y obligaciones del causante. Para ello es necesario que se produzca la aceptación de la herencia, si bien es cierto que no es necesario que esta aceptación sea expresa.

Se entiende tácitamente aceptada una herencia cuando se deduce de actos o conductas que el heredero realiza, por ejemplo, si vende su derecho hereditario a otra persona.

Es importante tener en cuenta esta aceptación tácita, ya que en muchas ocasionas el causante tiene más deudas que bienes y derechos, lo que hace que su patrimonio sea negativo. Para solventar este problema sin renunciar a la herencia, siempre se puede aceptar ésta a beneficio de inventario, de esta manera el heredero responderá de las deudas del causante hasta el límite del valor de los bienes de la herencia y no con el patrimonio que poseyera con anterioridad o, incluso posteriormente, como sucedería si aceptase la herencia pura y simple.

 

©Paz Chao Rodríguez.

ADUANAS: Compras a China, Estados Unidos, etcétera

En el siguiente artículo vamos a informar de todo aquello referente a las Aduanas Españolas a la hora de realizar compras fuera de nuestras fronteras.

Todas aquellas mercancías que se hayan adquirido en países que no pertenezcan al territorio de la Unión Europea, o que provengan de las Islas Canarias, Ceuta o Melilla, pueden ser parados por las Aduanas. En caso de ser detenidos, se deben realizar los trámites de importación señalados por la normativa vigente, ya sea por que supere un determinado valor comercial, o si se trata de mercancía de tipo sanitario o farmacéutico, entre otros.

PAGO DE IVA Y ARANCELES

Según la normativa legal actual, todo envío procedente de fuera de los límites enunciados anteriormente, pagarán IVA, y si corresponde aranceles, atendiendo a los siguientes casos:

  • Si el remitente o el destinatario es una empresa, se pagará  a partir de los 22 euros.
  • Si el remitente y el destinatario son particulares, se pagará cuando el valor del envío supere los 45 euros o se trate de una transacción comercial.

De todas formas, la Aduana Española tiene la potestad de inspeccionar o retener cualquier envío cuando lo crea oportuno.

Determinados productos, como es el caso del tabaco, alcoholes y derivados, etcétera disponen de impuestos especiales.
En el siguiente cuadro puede ver un resumen, de cuando se debe pagar por los bienes adquiridos si son parados por la Aduana:
Aduanas

EFECTOS PERSONALES o REGALOS:

Por efectos personales se entiende aquella mercancía que ha sido USADA, como es el caso de libros, ropa… quedando excluidos de tal denominación los artículos comprados para uso personal.
Estos efectos personales usados, también están sujetos a los trámites de la Aduana, poniendo a su disposición, por parte de Correos, tres opciones: tramitación personal, tramitación a través del agente aduanero deseado, o utilización del agente aduanero de Correos.

Sea cual sea la opción elegida se debe presentar la factura correspondiente o una Declaración Jurada de Valor, la cual puede descargar y completar si pulsa AQUI.

En el caso de los REGALOS, para la Aduana , en el caso de que no sean bienes personales usados, son considerados como una mercancía obtenida fuera de la Unión Europea y que se va a utilizar dentro de ella, por lo que se controlará de igual forma que si de cualquier otra fuera de este territorio se tratase.

 PROCEDIMIENTOS

A) PROCEDIMIENTO SIMPLIFICADO

Cuando el destinatario sea una persona física, tenga un valor inferior a 150 euros y no esté sujeto a controles de importación de carácter paraduanero (inspección de sanidad, farmacia..), ni este gravado por Impuestos Especiales (alcohol, tabaco…), CORREOS será quién se encargue de llevar a cabo los trámites aduaneros, RECIBIENDO el destinatario, DIRECTAMENTE EL PAQUETE EN SU DOMICILIO y PAGANDO en el acto el importe correspondiente al IVA y a la tarifa de DUA Simplificado.

B) PROCEDIMIENTO ORDINARIO

En el resto de casos se recibirá en el domicilio un AVISO DE LLEGADA, en el cuál se le informará de todos los pasos que se deben realizar para recibir el envío una vez se cumplan todos los trámites de Aduana y se hayan pagado los derechos a la importación.

Las tres opciones para realizar estos trámites son:

    1. -Utilizar el servicio de Correos que hará las veces de Representante Indirecto ante la Aduana, y con el que podrá llevar a cabo los trámites directamente desde su domicilio. Consulte AQUI.

 

    1. -Realizar las gestiones personalmente o mediante una persona autorizada, presentando un DUA en la delegación de Aduanas de Madrid Barajas (Sección Correos), en régimen de representación propia o , en el caso de no ser operador económico y disponer de firma digital, siempre que las condiciones generales de uso se cumplan, a través del Formulario Simplificado para particulares disponible en https://www.agenciatributaria.gob.es/AEAT.sede/tramitacion/DB01.shtm. En este caso, se deberá remitir a Correos el Justificante de levante que le facilite la AEAT mediante FAX al 91 660 25 00 o aportando dicha documentación a través de www.adtpostales.com. En los dos casos contemplados en este supuesto, a la recepción del envío deberá abonar los correspondientes gastos de administración.

 

  1. -Por último, puede contratar los servicios de un Agente de Aduanas o transitario.

 

TARIFAS

Si el envío esperado tiene valor comercial, procede de países no pertenecientes a la Unión Europea, Islas Canarias, Ceuta o Melilla, y tiene como destino Península o Baleares, estará sujeto a la realización de trámites aduaneros, para los cuales existen las siguientes tarifas:

 

    1. PROCEDIMIENTO SIMPLIFICADO:
      DUA simplificado de importación para envíos procedentes de Canarias, Ceuta y Melilla 12,35 € + IVA
      DUA simplificado de importación para envíos procedentes de Terceros Países 14,40 € + IVA

 

  • PROCEDIMIENTO ORDINARIO:UTILIZAR A CORREOS COMO SU REPRESENTANTE INDIRECTO ANTE LA ADUANA.

 

DUA ordinario de importación para envíos procedentes de Canarias, Ceuta y Melilla 15,45 € + IVA
DUA ordinario de importación para envíos procedentes de Terceros Países 18,45 € + IVA
Factaje 4,24 € + IVA

 

REALIZAR LAS GESTIONES USTED PERSONALMENTE (presentandose en la Aduana o a través del Formulario Simplificado para particulares)

Factaje 4,24 € + IVA

 

CONTRATAR LOS SERVICIOS DE UN AGENTE DE ADUANAS O TRANSITARIO.

Cesión de documentos a otro representante 12,35 € + IVA
Factaje 4,24 € + IVA

 

QUE HACER SI…

    •  -No tienes factura del paquete:  Para realizar la declaración aduanera las empresas deberán proporcionar una factura comercial o una factura pro forma. En el caso de particulares, si no pueden aportar ningún justificante de pago o factura, deberán aportar una Declaración Jurada de Valor.

 

  • -La factura se encuentra en el interior del paquete:  El paquete sólo podrá abrirse si el destinatario o importador del mismo lo autoriza por escrito.

 

 

¿CUÁL ES LA FECHA LÍMITE PARA COMPLETAR LOS TRÁMITES DE IMPORTACIÓN?

La fecha vendrá indicada en el Aviso Postal que Correos le habría remitido. Tras ese plazo, el envío será devuelto a su origen.

 

Cabe recordar, que dentro de la Unión Europea, los paquetes llegarán a su destino sin pasar por Aduanas, por lo que se puede comprar con tranquilidad en tiendas alemanas, italianas, inglesas…como por ejemplo Amazon UK, SportsDirect… que estos NO serán parados.

FUENTE: Correos