¿Qué es la mediación?

La mediación es un ADR (Alternative Dispute Resolutions) o lo que es lo mismo, un mecanismo alternativo de resolución de conflictos.

¿Alternativo a qué? Alternativo a la lenta y farragosa vía jurisdiccional. La Constitución Española, en su artículo 117.3, atribuye, en exclusiva, al Poder Judicial la función de juzgar y ejecutar  lo juzgado, pero “juzgar” no es la única forma de resolver un conflicto.

Los ADR, entre los que se encuentra la mediación, rompen, en su mayoría, con el esquema propio de la vía jurisdiccional ‘vencedor-vencido’ y desapoderan al tercero interviniente de la potestad de decidir, posibilitando de esta manera encontrar soluciones satisfactorias para las partes en conflicto, ya que éstas, con la ayuda del mediador, serán las que lleguen a un acuerdo.

La mediación no solo ayuda a las partes a resolver un conflicto, sino que además ayuda a prevenir otros potenciales y a mejorar la comunicación entre los oponentes, lo cual es de gran importancia de cara al mantenimiento de la relación entre las partes y, por ende, a la posterior toma de acuerdos.

Así la mediación además de procurar la satisfacción de las partes, disminuye los costes, tanto económicos como emocionales, que se dan a la hora de resolver conflictos.

Sus características más importantes son:

  • · La voluntariedad, ya que son las partes quienes deciden someterse a la mediación, así como, continuar con ella;
  • · La neutralidad, puesto que el mediador que dirige el procedimiento intervendrá de forma neutral e imparcial, tratando de  forma similar a los oponentes;
  • · La confidencialidad respecto de las revelaciones realizadas en el procedimiento de mediación, tanto por parte del mediador como de los oponentes y otros intervinientes; y, por último,
  • · Su carácter “no adversarial”, ya que trata de acercar posturas para favorecer el entendimiento y así el acuerdo, el cual siempre será adoptado por las partes, no impuesto por el mediador.

 

¿Qué se puede mediar?

Prácticamente cualquier tipo de conflicto, tanto entre particulares, sociedades, u otro tipo de organización, tanto a nivel nacional como internacional.

En los ámbitos civil y laboral no existe incoveniente alguno para acudir a la mediación. Más complicado es en el ámbito penal, sin embargo, sólo se encuentra expresamente prohibido en casos de Violencia de Género, pero,por otra parte, aparece establecida la mediación en temas de responsabilidad penal de menores.

Ejemplos: conflictos derivados de la ruptura de relaciones familiares, entre vecinos, entre herederos, en relaciones comerciales, etc.

 

Ventajas

  • – Rapidez. En comparación con la vía jurisdiccional en la que un conflicto puede tardar meses e incluso años en resolverse, mediante la mediación puede estar resuelto en cuestión de días o incluso horas.
  •  – Económico. El mediador es el único profesional preceptivo que interviene, sin perjuicio de que las partes puedan acudir al procedimiento con asesores de su confianza. No son necesarios otros profesionales como pueden ser los procuradores.

Otro ahorro importante son las tasas judiciales. Además de que en el caso de que se llegue a un acuerdo durante el procedimiento judicial, será devuelto el 60% del importe de las tasas abonado.

  •  – Eficaz. El que sean las partes quienes deciden la solución al problema, disminuye el riesgo de incumplimiento del acuerdo alcanzado. Y si se da este incumplimiento, el acuerdo será título ejecutivo, sólo con el requisito de haberse elevado a escritura pública o haber sido homologado por el órgano judicial, en el caso de que la mediación se desarrolle una vez iniciada la vía judicial.
  • – Favorece la cooperación, la comunicación entre los oponentes, potencia su participación, ya que las partes asumen su responsabilidad y ayuda a mantener las relaciones en el futuro.

Otras ventajas:

En palabras de Doña Rosario GARCÍA ÁLVAREZ (Magistrada de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Madrid), “el mediador facilita la negociación entre las partes realizando las siguientes actuaciones:

  • – Traslada ofertas entre las partes.
  • – Protege a las partes de tácticas agresivas en la negociación.
  • – Gestiona la dinámica de la negociación basada en el regateo o distribución de valor.
  • – Rompe los bloqueos.
  • – Testa y proporciona dosis de realidad en relación con las ofertas recíprocas.
  • – Ayuda en la generación de ideas, opciones y soluciones.
  • – Controla el proceso de mediación.
  • – Crea el entorno físico y emocional del proceso.”

 

Procedimiento.

La mediación es un procedimiento formalmente flexible, pero se puede estructurar en las siguientes fases:

  • –  Pre-mediación. En esta primera fase las partes acuerdan someterse a mediación, o una de ellas solicita del mediador que se ponga en contacto con la otra parte a fin de proponerle resolver la disputa a través de este procedimiento.
  •  – Sesión informativa. En la cual el mediador se presenta a la partes, les informa, en su caso, de posibles causas que puedan afectar a su imparcialidad, del coste de la mediación, de la organización del procedimiento, de las consecuencias jurídicas del acuerdo que, en su caso, se alcance, así como de las consecuencias jurídicas del propio procedimiento de mediación, y del plazo del que dispondrán las partes para firmar el acta de la sesión constitutiva.
  • – Sesión constitutiva. Si las partes acuerdan someterse a la mediación, en esta sesión formalizarán el acta constitutiva o contrato de mediación, el cual contendrá, entre otros aspectos, la identificación de las partes y del mediador, la lengua y el lugar de la mediación, descripción del objeto de la controversia, coste y duración de la mediación, programa de actuaciones, etc.
  • –  Sesiones de mediación. En las que se realizan reuniones entre el mediador y las partes, por separado o simultáneamente. También es posible celebrar estos encuentros por medios electrónicos y videoconferencia. Al cabo de estas reuniones, la mediación puede terminar con acuerdo o sin acuerdo, o, incluso, con acuerdos parciales.

La terminación sin acuerdo, que puede tener lugar por voluntad de las partes, por haber transcurrido el plazo de duración acordado, porque el mediador aprecie que las posturas son irreconciliables o porque presente su renuncia o sea rechazado por las partes y no se nombre otro mediador, o por cualquier otra causa que determine la finalización de la mediación.

 

Consecuencias del procedimiento de Mediación.

El sometimiento a la mediación impide a los Tribunales entrar a conocer del asunto controvertido durante el tiempo en que se desarrolle el procedimiento, a salvo del ejercicio de medidas cautelares.

Además, produce efectos sobre los plazos de caducidad y prescripción de la acción, ya que las suspende durante el tiempo que dure la mediación.

 

Consecuencias del Acuerdo de Mediación.

El acuerdo de Mediación tiene carácter vinculante para las partes, y puede constituirse en título ejecutivo si es elevado a escritura pública o es homologado por órgano judicial.

Contra dicho acuerdo no cabe más recurso que el ejercicio de la acción de nulidad por las causas que invalidan los contratos (error, violencia, intimidación, dolo…)

 

Legislación:

Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación en asuntos civiles y mercantiles.

Ley del Principado de Asturias 3/2007, de 23 de marzo, de Mediación Familiar.

 

Otros:

Estatuto y Código Deontológico.

Juzgados que ofrecen Mediación

Asociación Española de Peritos Judiciales y Mediadores Arbitrales